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Contundentes datos

Según un experto: la coronación debería cancelarse por el mínimo ínfimo de espectadores

La expectativa de la ceremonia podría llegar a ser más bajo de lo esperado
Según un experto: la coronación debería cancelarse por el mínimo ínfimo de espectadores
Según un experto: la coronación debería cancelarse por el mínimo ínfimo de espectadores
Por Redacción Voces Críticas
martes 11 de abril de 2023

La coronación de Carlos III será dentro de menos de un mes y se creería que las expectativas están más altas que nunca. No paran de surgir novedades al respecto, en lo que consistirá en una masiva celebración de 3 días.

Una evidente diferencia va a haber desde la última coronación, la de la madre del actual rey británico, Isabel II, 70 años atrás. Los avances en tecnología con claros y se esperaría que durante este evento, a pesar de no contar en forma presencial con los 8000 asistentes de la última ocasión, sí contaría con un grandísimo número de espectadores a distancia.

Sin embargo, según el portavoz del grupo antimonárquico “Republic”, Graham Smith, la recepción será muy baja. Mientras que desde la corona estiman miles de millones de televidentes, mientras que para él el número no llegaría ni por asomo a tal número, informa Voces críticas.

La coronación de Carlos III tendría un número de espectadores de 300 millones para el antimonárquico. En un mundo de 8 mil millones de personas es un número bajísimo y tal cosa representaría el cambio de paradigma en torno a este tipo de eventos reales.

Como precedentes, sostiene que incluso la boda entre el príncipe Guillermo y Kate Middleton estuvo más que inflada respecto a la cantidad de gente que lo vio, ya que según la corona inglesa hubo dos mil millones de televidentes, mientras que para Smith, fue un número muchísimo más bajo, sosteniendo que en aquel momento la población mundial era de 6700 millones

De esta forma, y a diferencia de los eventos más vistos en recientes tiempos, como la primera asunción de Obama o las ceremonias de apertura olímpica, esperaría que las repercusiones del evento del monarca inglés sean infinitamente menores. ¿Valdría entonces la pena una ceremonia de tal magnitud?